
Cordero al palo, centolla recién sacada del fiordo, pastas caseras y una escena gastronómica que sorprende a cualquiera que llegue pensando que Natales es solo un pueblo de paso. AcÔ te contamos dónde comer según lo que tengas ganas.
Si ya leĆste nuestro blog sobre cómo pasar un dĆa en Natales, sabes que este pueblo tiene mucho mĆ”s de lo que parece a simple vista. Lo mismo pasa con su comida. Entre los locales de toda la vida y las propuestas mĆ”s nuevas, Puerto Natales tiene una oferta gastronómica que no tiene nada que envidiarle a ciudades mucho mĆ”s grandes.
Esta guĆa estĆ” organizada por tipo de comida, para que encuentres rĆ”pido lo que tienes ganas de comer hoy: pastas y pizzas, productos del mar, carnes a la parrilla o al disco, y propuestas de fusión que se salen de lo esperado.
DespuĆ©s de un dĆa de trekking, pocas cosas reconfortan tanto como un plato de pasta casera. Natales tiene varias propuestas sólidas en esta categorĆa.
La Mesita Grande es probablemente el nombre que mÔs vas a escuchar si preguntas dónde comer pizza en Natales. Pizzas de masa fina, horneadas en horno de barro, con ingredientes frescos y locales. Un clÔsico que rara vez decepciona.
Café Kaiken apuesta por la pasta casera con identidad propia. El tipo de lugar donde se nota que la pasta se hace ahà mismo, con salsas que cambian según la temporada y los productos disponibles.


Estar en Puerto Natales y no comer algo del mar serĆa un error. El fiordo Ćltima Esperanza y el PacĆfico cercano proveen productos que vale la pena probar al menos una vez durante el viaje.
Santolla es la referencia obligada para quien quiere comida de mar bien hecha. Centolla, mariscos y pescados frescos, preparados con tƩcnicas que respetan el producto sin esconder su sabor. Ideal para una cena especial o para esa noche en la que quieres darte un gusto.
La tradición ganadera de Magallanes se siente en cada parrilla del pueblo. Cordero, vacuno y técnicas de cocción que vienen directo de las estancias.
La Tapera tiene ese ambiente clÔsico de parrilla patagónica: carnes bien trabajadas, porciones generosas y un servicio que conoce su oficio.
El Brisket apuesta por una propuesta mÔs contemporÔnea dentro del mundo de las carnes, con técnicas de cocción lenta que le dan otra textura y profundidad de sabor a los cortes.
Asador Patagónico va directo a la tradición: cordero al palo, la forma mÔs icónica de comer carne en esta parte del mundo. Un ritual gastronómico que vale la pena vivir al menos una vez.
En mi opinión, el mejor cordero al palo lo puedes probar en una estancia autĆ©ntica de Magallanes, como la Estancia la PenĆnsula, donde preparan por mĆ”s de 5 horas un cordero al palo al estilo baqueano.
No todo en Natales es tradición. El pueblo también tiene espacio para propuestas que mezclan técnicas, culturas e ingredientes de maneras inesperadas.
La DisquerĆa Natales recupera la cocina al disco, una tĆ©cnica tradicional del campo chileno-argentino que consiste en cocinar sobre un disco de arado. El resultado es comida con mucho sabor, cocinada lento y compartida en un ambiente informal y cercano.
Afrigonia es, sin duda, una de las propuestas mĆ”s sorprendentes de todo Magallanes: cocina de fusión que combina sabores africanos con productos patagónicos. Una experiencia gastronómica Ćŗnica que no esperarĆas encontrar en un pueblo de este tamaƱo, y que vale la pena vivir al menos una vez durante tu estadĆa.
Tip: Afrigonia suele requerir reserva, especialmente en temporada alta. Si quieres asegurar mesa, conviene reservar con un dĆa de anticipación.
Con esta lista ya tienes opciones para no repetir restaurante durante toda tu estadĆa en Natales: pastas para el dĆa de antojo italiano, mar para la noche especial, parrilla para vivir la tradición ganadera y fusión para cuando quieras salir de lo esperado.
Puerto Natales es un pueblo pequeƱo, pero su mesa es generosa. Y como siempre decimos: lo mejor de viajar es comer como si fueras de acĆ”, aunque sea por un par de dĆas.